Haití posee un territorio inhóspito, preñado de desgracia, repleto de maleza, depredado, interrumpido y estrangulado en su siclo biológico de la floresta.
Seria preciso anotar que todo el esfuerzo y ayuda de varios países, que esta recibiendo el noble pueblo haitiano, se vería cuesta abajo si no comenzamos desde ya con los planes de trabajo para los residentes. El sector de la pesca podría ser incluido como prioritario. Las hortalizas (como siembras rápidas a corto plazos) traerían mano de obra inmediata. La forestación del país con arboles productores de frutas debe aparecer entre los primeros aportes para el desarrollo de una política que genere mano de obra y alimento para consumo humano en el futuro.
Veo además, que los agrónomos no han hablado de su aportación al sector agrícola en Haití. La gran experiencia del Medio Oriente en ese aspecto seria fundamental. ¿Dónde esta Hipólito Mejía, que no ha dicho esta boca es mía? Con tanta experiencia en invernaderos y producción agrícola, que vaya para Haití a trabajar como perra paria, con un grupo de compañeros del PRD o de los tres partidos, esa seria una muy buena aportación.
Tenemos tiempo y experiencia suficiente para desarrollar lo mejor para Haití. Nunca he estado de acuerdo que la gente reciba todo gratis, me gustaría borrar esa costumbre mal estimulada por los imperios y autoridades. Tenemos que cambiar esto luego de los tres primeros meses. La incorporación dela mano de obra haitiana deber ser sumada de inmediato y de esta forma romper ese eslabón de miseria y dadivas que persigue a los países del tercer mundo y lo suman en el caos para la manutención de sus familias. Mientras los médicos hacen sus labores de salvación de vidas, quiero ver los agrónomos trabajando en los campos. Mientras los socorristas realizan sus labores y las intensiones internacionales prosiguen su agitado curso yo quiero ver los campesinos haitianos con varias tares de tierras sembradas, que le sirvan para palear la situación económica mientras se normaliza la situación y consigue otro trabajo. Mientras las cumbres de presidentes se reúnen el Hotel Meliá de Santo Domingo, a comer caviar y brindar el mejor vino- espero que los agrónomos estén en el campo de Haití sembrando lo que en los próximos meses le permitirá su independencia económica y la distancia de las dadivas y las frustraciones. ¿Quién sembrara el primer árbol en Haití. Ese plan de contingencia campesina de hacer parir la madre tierra es fundamental para el desarrollo no solo del país, si no de la mentalidad de trabajo de los hombres del hoy y mañana.
No me he olvidado de los fundamentos de la educación, por favor; ahí si hay que trabajar duro en ese país, ya que sin educación no se llega al cielo. Y conexamente, no debemos de olvidar de la seguridad para los haitianos. Extirpar esos síntomas de violencia que, como sello genético, traen los haitianos debido a su lucha constante contra el dolor, la miseria, los abusos de poder y la naturaleza misma abriría una brecha para una moral sin dogma. La memoria es una pieza importante del pensamiento.
La gran capacidad del cerebro de adaptarse a nuevas circunstancias es todavía un misterio, la vida es un momento mágico proporcionado por el universo, podríamos decir simple pero, inimaginablemente certero para biológicamente crear vida, tierra, aire, cielo, en fin el universo; todos juntos, tenemos una oportunidad increíble para manejar este ciclo y dar un ejemplo de prosperidad con Haití.
Róman Polanco

esto realmente es una buena idea lo de los invernaderos. y de todos cooperar con la concientisacion del pueblo haitiano.