La legislación crea el Instituto de Tránsito Terrestre (Intrant), que será el organismo rector y operativo del transporte de carga y pasajeros y estará adscrito al Ministerio de Obras Públicas.
También felicitó a la comisión que puso de acuerdo a las bancadas para dejar un legado tan importante a la nación, que permitirá controlar y prevenir el tránsito para proteger las vidas de los seres humanos.
La pieza que llevaba cinco años de estudio y recibió modificaciones del Senado fue aprobada por unanimidad en una única lectura.
Ahora la ley pasa al Poder Ejecutivo para su promulgación u Observación y con ella quedará derogada la actual ley 241.
Entre sus novedades está la eliminación de la Oficina Técnica del Transporte Terrestre (OTTT); Dirección General de Tránsito Terrestre (DGTT) y el Consejo para la Administración y Regulación de Taxis.
También quedarán eliminadas la Caja de Pensiones y Jubilaciones para los Choferes del Transporte Público, y el Fondo de Desarrollo del Transporte Terrestre (Fondet).
Asimismo se fusionan la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) y su equivalente en Santiago para crear la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett).
Establece que las multas que se impongan a conductores infractores de violar la ley, se distribuirá en 75 por ciento a la Procuraduría General de la República, y en 25 al Intrant.
Señala que las multas irán de uno a 20 salarios mínimos y se cancelará la licencia de uno a cinco años a quienes imprudentemente provoquen accidentes.
Además exige calidad en su trabajo a los conductores del trasporte de pasajeros urbano e interurbano y les prohíbe recoger pasajeros que no estén en las paradas establecidas por las autoridades.
Quienes sean multados no podrán renovar licencia, revisar vehículos ni traspasarlos hasta cumplir su sanción y el infractor tendrá un plazo de 30 días para pagar o impugnar la penalidad ante un tribunal de tránsito.
El incremento de los accidentes del tránsito y pérdidas de vidas, debido a la irresponsabilidad de choferes e indisciplina vial, ha sido preocupación de la sociedad dominicana en los últimos años.
Esa situación se hace crítica a medida que entran más carros en circulación en un país donde hasta fines del 2016 estaban registrados tres millones 854 mil 38 vehículos.
De ellos 54.4 por ciento son motos, 21.2 por ciento son automóviles, 10,5 por ciento vehículos de carga y el restante 13.9 por ciento se distribuye entre autobuses, máquinas pesadas, volteos y otros.






