El general de brigada Franklin Vittini Durán, director central de desarrollo Humano de la uniformada, justificó la suspensión alegando que dicho oficial demostró una ‘mala conducta’.
La separación del sargento de las filas policiales causó indignación entre los miembros de las organizaciones sociales y civiles que coordinan la recolección de firmas del Libro Verde para denunciar la corrupción e impunidad en el país.
Esa cancelación del sargento es un abuso que no podemos aceptar subrayó Mario Fernández, presidente de la entidad civil Santiago Somos Todos, uno de los grupos que cuestionan los sobornos repartidos en este país por la compañía brasileña Odebrecht.
Pedir respeto a las leyes, a los dineros públicos y a la decencia no es una mala conducta, es un deber de cada ciudadano, añadió Fernández en declaraciones a la prensa.
Organizaciones civiles sugirieron al sargento demandar a la institución del orden ante la Corte Constitucional, mientras otros pidieron que intervenga la Comisión de los Derechos Humanos ante el abuso de poder.






