
El vocero se abstuvo de mencionar los posibles aspirantes al puesto, y agregó que el mandatario nunca dio instrucciones al exgeneral para hablar con representantes rusos sobre las sanciones impuestas a ese país por la administración del presidente Barack Obama.
Spicer reiteró que Flynn no hizo nada malo al conversar con sus contrapartes de varios países, incluyendo a Rusia, y no fue expulsado por esos intercambios, sino porque Trump sintió que se erosionó la confianza depositada en el exasesor, por lo que no existe un problema legal, sino de credibilidad.
Flynn, quien apenas llevaba un mes en el cargo, pidió anoche su salida del equipo de gobierno tras un escándalo en torno a sus contactos con funcionarios rusos en diciembre pasado, de los cuales, según sus propias declaraciones, dio ‘información incompleta’ a sus superiores, en particular al vicepresidente, Mike Pence.
La Casa Blanca anunció anoche que el relevo provisional de Flynn sería el general retirado Joseph K. Kellogg, quien asume como asesor de Seguridad Nacional en funciones, hasta que se designe otro funcionario.






