
Según la misión de la ONU en el país árabe, cerca de 60 mil iraquíes regresaron a sus barrios en la parte oriental de la urbe, liberada hace unas semanas de los extremistas.
Expertos prevén duros combates en la parte oeste del río Tigris de la ciudad, donde los islamistas utilizan escudos humanos y ejecutan a civiles que intentan escapar.
La ONU espera que la grave situación humanitaria imperante en Mosul escale en las próximas semanas, como resultado de los enfrentamientos para recuperarla en su totalidad.
Durante la ofensiva que liberó el oriente de la urbe, más de medio millón de los residentes permanecieron en su interior, mientras que unos 700 mil se encuentran ahora en las zonas occidentales.
De acuerdo con la coordinadora humanitaria para Iraq, Lise Grande, con las acciones militares en curso para expulsar al EI, hay una especie de carrera contra el tiempo para crear las condiciones dirigidas a recibir y ayudar a quienes se conviertan en desplazados.
Estamos preparando sitios de emergencia para acoger a los desplazados de Mosul, pero sin dejar de asistir a los iraquíes de la parte oriental, incluyendo los que han retornado, señaló.






