Bajo la consigna ‘Yo también soy musulmán’, residentes en la Gran Manzana de diversos sectores de la sociedad portaron banderas estadounidenses y corearon consignas en rechazo a medidas de Trump, como su orden ejecutiva para impedir la entrada al país de personas procedentes de siete naciones de mayoría musulmana, decreto suspendido por la justicia.
De Blasio afirmó que la Gran Manzana y Estados Unidos pertenecen a todos, al margen de creencias y religiones.
‘Recordemos los orígenes de este país, fundado por personas que huyeron de la persecución religiosa, para respetar cada fe y cada creencia. Eso es lo que somos como estadounidenses, y debemos protegerlo’, afirmó.
Por su parte, la actriz Susan Sarandon advirtió que ya no es posible ser neutral, porque el silencio convierte a sus practicantes en cómplices.
‘Estamos aquí porque no cederemos ante una maquinaria empeñada en desmantelar la Constitución y nuestros derechos’, dijo en alusión a las políticas de la nueva administración.
Trump insistió la víspera en La Florida en su visión de la seguridad nacional que pasa por una dura postura ante la emigración, que incluye la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México, la deportación de indocumentados, el cierre de Estados Unidos para los refugiados sirios y las restricciones de entrada a musulmanes.






