Expertos de esa institución que experimentaron con modelos de ratón creen que una mayor comprensión de la transmisión del virus al feto de madres infectadas ayudará a desarrollar tratamientos o vacunas para combatirlo.
Al administrar el virus directamente en el tracto reproductivo de los ratones preñados con un sistema inmunológico intacto vieron que generaba desorganización en las capas celulares de la placenta que frenan el traspaso de toxinas, bacterias y virus.
De acuerdo con el estudio, esa desorganización podría explicar cómo el virus penetra en la placenta para infectar el feto.
Los investigadores descubrieron un mecanismo por el que el Zika podría impedir que unas proteínas antivirales que hay en el cuerpo desempeñen su trabajo de proteger a las células del virus.
Los hallazgos son relevantes, pues sitúan a los especialistas en una posición más cercana al desarrollo de vacunas y tratamientos para esa enfermedad, que actualmente no tiene cura.
El zika, vinculado con problemas neurológicos graves en menores cuyas madres estuvieron expuestas a él durante las etapas tempranas de sus embarazos, fue considerado durante la mayor parte de 2016 una emergencia sanitaria pública por la Organización Mundial de la Salud.






