Los reclusos quemaron colchones y trataron de adueñarse del recinto después de reclamar instalaciones nuevas debido a la sobrepoblación del centro y de exigir la salida del homicida que mató a la anciana Isabel Llaverías, tía de una fiscal capitalina.
Los policías irrumpieron en el recinto ubicado en el sótano del Palacio de Justicia de Santiago después de incomunicarlos del resto de la instalación y terminaron sometiendo a los reclusos, trascendió.
El procurador de la Corte de Apelaciones, Víctor González, reconoció ante los medios que en esa cárcel preventiva hay hacinamiento pues fue construida para 60 reclusos y alberga alrededor de 200.






