Los manifestantes, que arrancaron del sector de Puerta de Tierra en San Juan, llegaron hasta el capitalino Centro de Convenciones en Miramar, una distancia de poco más de dos kilómetros, que estaba acordonado con vallas custodiadas por decenas de policías. Los miembros de la junta de control fiscal, impuesta al gobierno de Puerto Rico por Washington mediante la legislación Promesa, escucharon a representantes de diversos sectores sobre posibles vías para reencaminar la economía del país, que entró en su duodécimo año de declive.
‘Con la marcha se logró dar un mensaje contundente en contra de la junta de control fiscal, en contra de los mensajes de recortes a la UPR y vamos a continuar defendiendo la universidad pública, no solamente los estudiantes sino también los trabajadores de la comunidad universitaria’, expresó Loderay Bracero, una de las portavoces de los universitarios en paro.
Aclaró que la manifestación no tenía como propósito impedir la reunión del organismo de control fiscal impuesta a Puerto Rico, sino despertar la conciencia en el pueblo para que salga a luchar.
Los universitarios, en su mayoría féminas, enarbolaban banderas de Puerto Rico y carteles con consignas de rechazo a lo consideran un proceso de destrucción de la casa de altos estudios.
Otro grupo de manifestantes tomó un edificio en el vecino municipio de Guaynabo, donde uno de los miembros de la junta de control fiscal, Carlos García, tiene su oficina particular.
Responsabilizaron a García de ser responsable de gran parte de la deuda pública de Puerto Rico, de 70 mil millones de dólares, cuando se desempeñó como ejecutivo del banco Santander y también al presidir el Banco Gubernamental de Fomento (BGF, central).
El coronel policial Rafael Rosa dijo a periodistas que la protesta, en la que se destruyó propiedad privada por un valor de cinco mil dólares, estuvo dirigida por el izquierdista Scott Barber, quien es miembro del grupo Se Acabaron las Promesas.
La junta de control fiscal cursó una carta a los presidentes de los consejos de estudiantes de los 11 recintos de la estatal UPR.
El secretario general de la Confederación Estudiantil Nacional, Danilo Trinidad Pérez Rivera, aclaró que la convocatoria resulta precipitada y harán una contrapropuesta de reunión.






