Aclaró que la nueva medida deberá ser refrendada por el ministro de Trabajo, José Ramón Fadul, y entrará en vigor cuando cumpla el plazo de 15 días que tienen las partes para objetarla.
La decisión se adoptó por parte del gobierno y el sector sindical, pese a la ausencia de los representantes del empresariado que abandonaron la negociación, al considerar ese aumento ilegal y afirmar que llevará a sus negocios a la quiebra.
Quedó establecido que los empleados de empresas que tengan más de cuatro millones de pesos (unos 85 mil dólares) en utilidades devengarán en lo adelante un salario mínimo de 15 mil 447.60 pesos (326.17 dólares a la tasa de cambio de hoy).
En tanto, los que trabajen en empresas que tengan de dos a cuatro millones de pesos en capitales ganarán 10 mil 620 pesos mensuales (224.23 dólares) y las pequeñas empresas, con utilidades de menos de dos millones de pesos, pagarán sueldo mínimo de nueve mil 411.60 pesos (192.72 dólares).
También el Comité Nacional de Salarios estableció para los guardianes privados un salario mínimo de 13 mil 32 pesos (275.16 dólares), mientras los trabajadores del campo devengarán 320 pesos diarios (6.75 dólares por día, más de 200 al mes).
Al finalizar la reunión, Hidalgo criticó la actitud de los empresarios de retirarse de la reunión y consideró que eso fue inaceptable, pues fueron pacientes con la patronal y se les dio el tiempo suficiente para tomar decisiones.
Los que abandonaron la mesa de negociación fueron Fermín Acosta, presidente de la Confederación Patronal Dominicana (Copardom), y Circe Almánzar, vicepresidenta de esta confederación y de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).
Acosta acusó al gobierno de ‘maltratar al sector empleador’ y Almánzar calificó el aumento de ilegal porque no contempló el nivel de inflación y auguró que esa decisión llevará a muchas empresas a la quiebra.
Después de conocerse la decisión del Comité Nacional de Salarios, el presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Rafael Abreu, comentó que lo logrado no es ideal, pues esperaban 30 por ciento, pero al menos es un primer paso.
Evocó que en el 2015 el Gobierno apoyó las posturas del empresariado y solo incremento un 14 por ciento a los empleados, por lo que ahora la patronal no se puede quejar, porque ellos también, en su momento, lograron el apoyo de las autoridades.
En tanto, Jacobo Ramos, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), afirmó que aunque este no es el aumento esperado y requerido por los trabajadores, significa un avance para recuperar parte del poder adquisitivo.
Consideró que no se puede discutir incremento salarial mirando solo la inflación, sino en base a las ganancias de las empresas, el aumento de la productividad y el crecimiento sostenido que ha tenido la economía en los últimos años, que nadie ve.
Allí intervino Abreu para recordar que en el país solo 235 millonarios tienen más dinero que el resto de la población en su conjunto, por lo que llamó al empresariado a no impugnar el aumento para que puedan preservar la paz laboral que disfrutan.
Las centrales sindicales habían advertido que si este viernes no llegaban a un acuerdo, a partir del lunes iniciarían un plan de lucha, pues no aceptaron la oferta de aumento de los patronos que era apenas de un irrisorio nueve por ciento.






