En una reunión del Consejo para debatir sobre el futuro de la fuerza de paz, el embajador haitiano aquí, Denis Regis, insistió en la necesidad de evitar un vacío de seguridad que ponga en peligro los avances de los últimos años en el país caribeño.
De acuerdo con Regis, Puerto Príncipe respalda la visión de una nueva relación con Naciones Unidas, la cual según el secretario general, debería centrarse en el fortalecimiento institucional, el apoyo a la preparación de la policía -para que asuma con efectividad las tares de seguridad- y el monitoreo de los derechos humanos.
El embajador destacó el proceso electoral que puso fin a la crisis política y alertó que siguen presentes varios desafíos, entre ellos la epidemia de cólera responsable de más de nueve mil muertos desde 2010.
Regis reconoció el respaldo internacional a su país y reiteró la importancia de que la solidaridad aumente con la retirada propuesta de los cascos azules en octubre, que daría comienzo a una fase diferente de la cooperación de la ONU.






