El grupo apuntó que, aunque en general se prevé que el cambio climático tenga un impacto social negativo, podría al menos tener un efecto beneficioso para el estado físico de los ciudadanos del país norteño.
Sin embargo, precisó que no sería beneficioso uniformemente en todo el mundo, pues los países con climas más cálidos de media y con menos acceso a sistemas de aire acondicionado podrían ver una reducción neta de la actividad física.
Para llegar a sus resultados, los investigadores analizaron los datos de ejercicio recreativo de 1,9 millones de estadounidenses entre 2002 y 2012, junto con datos diarios sobre el clima.






