
Zapata ganó las elecciones de la FED como resultado de una alianza de los frentes estudiantiles Social Demócrata, de Liberación Amin Abel y Flavio Suero, respaldada por el PRM.
En segundo lugar quedó la alianza de los frentes Vanguardia Estudiantil Dominicana (VED) e Independiente Estudiantil que llevaba como candidato a la presidencia a Rafelito Valenzuela, respaldado por el oficialista Partido de la Liberación Dominicana.
La VED obtuvo 10 mil 290 votos para un 32,94 por ciento de los sufragios y eso le da derecho a ocupar la secretaría de organización de la FED, equivalente a una vicepresidencia, es decir, que en ausencia del Zapata, ocuparía también ese cargo.
La tercera posición la alcanzó el Frente Estudiantil Fuerza Juvenil Dominicana con dos mil 824 votos, para el 9,04 por ciento del total de sufragios, y a partir de ahora ocupará la Secretaría de Prensa y Propaganda.
En cuarto lugar quedó la alianza del Movimiento Independiente Estudiantil (MIEL) al cual pertenece el saliente presidente de la FED, Ambiorix Rosario, con la Unión Nacional de Estudiantes Revolucionarios, con dos mil 404 votos, para un 7,89 por ciento de sufragios, por lo que ocuparán el cargo de asuntos docentes y cogobierno.
Los resultados de las elecciones celebradas en la UASD fueron confirmados por el presidente de la Junta Nacional Electoral del centro académico, Enerio Rodríguez.
Un dato curioso es que después de los incidentes violentos ocurridos en las elecciones del pasado mes, que obligaron a posponer los comicios para esta semana, sólo votó el 17 por ciento de los estudiantes inscritos en el padrón.
Las elecciones de los estudiantes universitarios preceden a las elecciones en las que será electo un nuevo rector y demás autoridades universitarias.
Todo ello tiene lugar en un complejo escenario caracterizado por la falta de recursos, pues el presupuesto de la alta casa de estudios es insuficiente; recientes paros de profesores que exigen mejoras salariales y más inversión en docencia, y críticas internas por la falta de continuidad en las políticas educativas.
Pero también ocurre en medio de la puja de fuerzas políticas existente en el país y las acciones de empresarios que financian candidatos a rectores para convertirse en suplidores y alzarse con el presupuesto deficitario a través de compras y contrataciones, todo lo cual es denunciado en medios universitarios y pone en riesgo la autonomía de la UASD.






