Los estudiantes, pertenecientes a un grupo independiente, exigían a la procuraduría que investigara al presidente Danilo Medina y a los exmandatarios Hipólito Mejía y Leonel Fernández por los sobornos que distribuyó durante sus mandatos la empresa Odebrecht.
Los jóvenes afirmaron que fueron a la Procuraduría porque tienen la convicción que el poder político busca reducir el caso al procesamiento de un reducido grupo de testaferros y funcionarios y dejar fuera a los cabecillas del caso de corrupción.
Consideraron que no es casualidad que el presidente Medina aparezca en fotografías junto al empresario Ángel Rondón, señalado como la persona que distribuyó los 92 millones de dólares que la empresa brasileña admitió haber pagado como sobornos.
Defensores de los Derechos Humanos, el diputado Fidel Santana y el comunicador Roberto Cavada entraron al antedespacho y sentaron a los jóvenes en los muebles, porque se mantenían en el piso con tos y otras molestias causadas por el ataque con gas.






