
En una sentencia de 5 votos a favor y tres en contra, los magistrados confirmaron la decisión de un tribunal inferior, según la cual los legisladores de ese estado usaron ilegalmente la raza como el factor predominante en la delimitación de áreas sin una razón convincente.
De ese modo, se crearon los distritos uno y 12 con poblaciones de mayoría negra en edad de votar, lo cual concentró a los electores afronorteamericanos en ellos y minimizó su influencia en otros lugares.
La jueza Elena Kagan, encargada de redactar el fallo, manifestó que en la primera de esas áreas se colocaron límites que amplificaron las divisiones entre negros y blancos; mientras que en la segunda, fue la raza, no la política, lo que explicó la reconfiguración de la jurisdicción.
A través de la Ley de Derechos Electorales de 1965 se requiere que los estados dibujen distritos que permitan a los afronorteamericanos elegir a sus representantes.
Desde que los republicanos se hicieron cargo de muchas legislaturas estatales en 2010, trazaron demarcaciones que según algunos críticos tienen más población negra de la necesaria, con el fin de mantener los distritos circundantes con mayor población blanca que apoya al partido rojo.






