
Rondón hizo su declaración a la prensa cuando era conducido por la policía al autobús que lo trasladó de la Suprema Corte al Palacio de Justicia, donde permanece detenido desde hace 10 días junto a otros nueve implicados en el caso de sobornos.
En sus rápidas declaraciones dijo: ‘Ahora es que empieza el pleito porque yo tengo ya un año en la costilla’ y llamó al juez irresponsable por dejarse llevar por la presión social que existe en el país contra la corrupción.
Visiblemente molesto por el fallo en su contra llegó incluso forcejear con los agentes que le custodiaban y trataban de llevárselo mientras ofrecía las declaraciones a la prensa que recogía repercusiones de los resultados del juicio.
La Procuraduría ha definido a Rondón como el principal eslabón en la cadena de sobornos distribuidos por la empresa brasileña Odebrecht para que le asignaran obras estatales.
El sujeto realizaba los pagos a través de sus 40 empresas y el ministro Temístocles Montás reconoció que hizo aportes a las campañas electorales del oficialismo.






