Según se explicó, se trata de una medida cautelar encaminada a inmovilizar los bienes de los imputados, para que no los distraigan si ocurre una sentencia condenatoria.
Entre los acusados, la información fue confirmada por el imputado Máximo D’Oleo y negada por otros que ven en la difusión de la medida afectación en sus negocios.
En tanto, trascendió de fuentes bancarias que algunos de los imputados hicieron grandes retiros de dinero durante el proceso de investigación, ante una congelación de sus cuentas.
Las investigaciones comenzaron en enero de este año después que el caso Odebrecht fuera divulgado el 22 de diciembre último en Estados Unidos.
Cuando una decena de imputados fueron arrestados hace 13 días ya mucho dinero había salido de esas cuentas, trascendió.
La víspera, el juez Francisco Ortega dictó medidas de coerción contra los imputados que a esas alturas ya habían movido dinero, entre otras cosas, para pagar caros abogados.






