El pleito contra el mandatario fue presentado en enero con el argumento de que Trump viola la cláusula de emolumentos de la carta magna, la cual impide aceptar regalos de gobiernos foráneos sin la aprobación del Congreso. La demanda señaló que el jefe de Estado mantuvo la propiedad de su imperio comercial a pesar de ceder el control cotidiano a sus hijos.
Mediante una respuesta presentada ante un tribunal federal de Manhattan, la agencia federal sostuvo que los negocios del presidente están legalmente autorizados a aceptar pagos de gobiernos extranjeros mientras él está en el cargo, por lo que Trump no viola la cláusula constitucional.
En un informe de 70 páginas el Departamento agregó que los pagos de mercado por bienes o servicios hechos a las compañías inmobiliarias, hoteleras y de golf del mandatario no constituyen emolumentos según lo definido por la carta magna.
Si la interpretación de los demandantes fuera correcta, los presidentes desde el principio de la república, incluyendo a George Washington, habrían recibido emolumentos prohibidos, apuntaron.
De acuerdo con el diario The Washington Post, Arabia Saudita, Kuwait, Turquía y otros países han celebrado eventos patrocinados a nivel estatal en el hotel de Trump en Washington DC, y otras entidades asociadas con gobiernos foráneos prestan dinero a sus negocios o alquilan espacio en sus propiedades.






