BANÍ, República Dominicana.- El control y la fiscalización de una reciente ordenanza municipal aprobada por el Concejo de Regidores de aquí, va a depender no sólo de la voluntad de los ediles sino también la del alcalde Chacho Landestoy.

La Oficina de Planeamiento Urbano, que es una dependencia de la Oficina del alcalde, deberá acatar la decisión de los ediles y someterse al mandato de la citada ordenanza.
El concejal Osvaldo Leonidas Díaz Aristy ha preparado un reglamento sobre la implementación de la medida que busca regular el uso de suelo y edificaciones en el municipio.
Para la próxima sesión el autor de la propuesta deberá llevar por escrito lo que él considera sería un régimen de consecuencias para quienes no se acogen a la nueva ordenanza municipal.
En los últimos tiempos, en el municipio de Baní se han levantado edificaciones comerciales que violan constantemente las normas que regulan las construcciones. Una de esas violaciones es la falta de estacionamientos.
Los regidores acogieron en todas sus partes la siguiente resolución: «toda edificación que tenga más de dos niveles de altura, deberá contar con el conocimiento y aprobación del uso de suelo del Concejo de Regidores».
Ahora, el paso que deberá tomar el Concejo de Regidores es discutir y aprobar el reglamento que regirá para poder expedir permisos de uso de suelo en construcciones de más de tres niveles.
Obviamente, -como subraya uno de los considerandos de Díaz Aristy- el Concejo de Regidores tiene la facultad de emitir y aprobar resoluciones que vayan en beneficios de la comunidad y de sus munícipes.
PrimerMomento






