
Según Engels Valdez y Ulises Bonnelly, defensores del ex vicepresidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), su cliente guarda prisión domiciliaria por una supuesta relación con Ángel Rondón, que aseguran es inexistente.
Dicen que ‘los testigos no están seguros de que a Radamés se le ha pagado soborno’, y demandaron ponerle a su defendido una medida de coerción que le permita acudir a los requerimientos médicos.
Según Bonelly, a su cliente se le descubrió un linfoma en la parte derecha del hígado y tiene que continuar con el tratamiento en un hospital en Baltimore, Estados Unidos, donde tiene cita para el próximo 10 de agosto.
En tanto, Valdez sostuvo que su cliente no presenta ningún peligro de fuga y que, por el contrario, favorece que las investigaciones se lleven hasta las últimas consecuencias y no merece ser tratado como un asesino de peligrosidad.
Las demandas de los abogados Bonelly y Valdez fueron divulgadas en una entrevista por el canal 9, Color Visión.
Otro imputado en el caso Odebrecht, Bernardo Antonio Castellanos De Moya, quien estaba en Panamá cuando ocurrieron los arrestos de los otros 13 sospechosos, prometió que regresaría a República Dominicana y se pondría a disposición de la justicia para demostrar su inocencia.
Sin embargo, desde entonces, se ha convertido en el prófugo más buscado por la Policía Internacional (Interpol) pues se perdió su rastro.






