
Según la publicación, el equipo de asuntos legislativos del mandatario llamó a varios grupos conservadores a atender la votación sobre el tema que podría ocurrir la semana próxima, y a decir que su apoyo a los miembros del Senado en las campañas de reelección dependerá de si respaldan no la iniciativa sanitaria.
Dos fuentes citadas por el sitio digital sostuvieron que la mansión ejecutiva expresó a esas organizaciones su intención de seguir presionando a los miembros del Congreso incluso si falla la votación de los días venideros.
Al frente de esas conversaciones, precisó el medio, está Paul Teller, ex ayudante del senador Ted Cruz, quien trabaja como el enlace principal de los conservadores en la Casa Blanca.
Se espera que varias de esas agrupaciones se reúnan esta tarde con asesores de la presidencia y anuncien qué medidas tomaran sobre el asunto.
Aunque se desconoce la cifra de entidades que estará presenete en el encuentro, los funcionarios consultados dijeron esperar una mezcla de grupos sociales y fiscales de base.
De acuerdo con las fuentes, hay escepticismo acerca de que el proyecto de ley pueda pasar la próxima semana, pero seguirán llamando a revocar la normativa actual, conocida como Obamacare.
El presidente desea que algo suceda, está cansado de que no ocurra nada, quiere movimiento, manifestó una de ellas.
Seis meses después de su llegada al poder Trump no ha podido cumplir su promesa de campaña de revocar la legislación sanitaria que entró en vigor durante la administración previa, pese a que el Partido Republicano tiene mayoría en las dos cámaras del Congreso.
En las últimas semanas han fracasado una y otra vez los intentos del liderazgo de la formación roja por aprobar sus proyectos para una reforma de salud, y actualmente no parecen estar más cerca de conseguirlo.






