Según dijo, las deportaciones transcurrieron de manera pacífica y sólo en julio último retornaron a su país ocho mil 312 haitianos, parte de los cuales fueron depurados por autoridades migratorias y otros regresaron por su propia cuenta.
El general Frugis aclaró que los ciudadanos del país vecino no mostraron resistencia para salir cuando son detenidos y que muchos llegaron a la frontera sin ser detenidos y se marcharon por propia voluntad.
Observó que regularmente los migrantes sin papeles se ocultan en lugares donde no son molestados, tales como solares, construcciones abandonadas y parqueos, que casi nunca están ubicados en las ciudades grandes.
También añadió que es una vieja práctica que los haitianos laboren en diferentes áreas de la zona, sin tener documentación ni permisos.






