
Policías bien armados custodian puntos estratégicos de la urbe de más de ocho millones de habitantes, una de las más visitadas por turistas de los cinco continentes.
En la céntrica localidad de Times Square y la emblemática estación Grand Central están bien visibles los agentes de diversos cuerpos de seguridad, entre ellos la unidad antiterrorista de la policía neoyorquina.
De acuerdo con el jefe de esa dependencia, James Waters, los neoyorquinos y los visitantes deben sentirse tranquilos y seguir una vida normal.
Otras autoridades insistieron en que las medidas de seguridad son necesarias, pero no responden a alguna amenaza en particular.
La víspera, al menos 13 personas murieron y un centenar resultaron heridas en Barcelona, donde una camioneta atropelló a una parte de los que disfrutaban del famoso paseo La Rambla, ataque reclamado por el Estado Islámico.






