Según una declaración de la agencia especializada, su mayor preocupación es garantizar el suministro de agua potable y alimentos, así como salud y protección a los menores de edad en las zonas más vulnerables al meteoro, que ya alcanzó la categoría 5 en la escala de Saffir-Simpson.
Parece que el huracán golpeará con sus fuertes vientos, que rondan los 300 kilómetros por hora, en poco tiempo a Antigua y Barbuda, Dominica, San Martín, San Cristóbal y Nieves y las Islas Vírgenes, y posteriormente a República Dominicana, Haití, Puerto Rico y Cuba, advirtió.
De acuerdo con Unicef, aunque resulta difícil predecir la magnitud del impacto de Irma y sus afectaciones, no hay dudas acerca de la necesidad de prepararse bien. Resultan clave la vigilancia y las acciones dirigidas a proteger a los más vulnerables, que son los niños, manifestó la directora regional del Fondo, Marita Perceval.
La agencia adelantó que ubica en zonas estratégicas de los países caribeños amenazados agua potable, alimentos imperecederos, medicinas y kits de emergencia, los cuales distribuiría en coordinación con las autoridades locales.
Asimismo, recordó que Irma se perfila como el fenómeno natural más peligroso para el Caribe este año, y en la actualidad supera en poderío al huracán Matthew, que azotó en octubre pasado a regiones del sur de Haití y Cuba.






