
Según la publicación, es ciertamente posible que el Congreso, sobre todo debido al peso de los votos demócratas, logre pasar por un margen estrecho una medida que dé protección legal a los beneficiarios del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
Pero el diario consideró que al ponerle fin a ese mecanismo el pasado martes, y dar un margen de seis meses al legislativo para encontrar una alternativa, el presidente Donald Trump podría aumentar la escisión existente en su partido y de ese modo descarrillar la acción.
Mediante un artículo publicado este jueves el periódico mencionó tres factores que podrían resultar barreras para la rápida respuesta de los miembros del Capitolio al fin de ese programa, que protege a unos 800 mil jóvnes de la deportación y les posibilita obtener permisos de trabajo.
En primer lugar, el Post mencionó que mientras republicanos como los senadores Lindsey Graham, John McCain y Jeff Flake dijeron que querían proteger a los beneficiarios del DACA, lo más común es que las posiciones sobre la reforma migratoria diverjan entre uno y otro partido.
‘No es de extrañar que 1986 -hace unos 30 años- fue la última vez que Estados http://espfarmacia.com/levitra/ Unidos aprobó una reforma importante de las leyes de inmigración, en un acuerdo bipartidista alcanzado por una Cámara de Representantes de mayoría demócrata y un Senado republicano’, recordó.
El diario remarcó, además, que las grandes diferencias entre las dos formaciones podrían explicarse por la alta concentración de electores latinos en lugares con representantes demócratas, y la poca presencia en lugares con legisladores republicanos.
Solo 10 por ciento de las áreas con miembros del Congreso pertenecientes al partido rojo tienen muchos latinos, al tiempo que cerca de un tercio de los distritos demócratas presentan esa característica, precisó la publicación.
Dentro de las republicanos, en tanto, algunas figuras que privilegian el tema de los negocios tienden a favorecer una reforma migratoria integral, pero los conservadores sociales suelen oponerse a cualquier propuesta que permita a quienes están en Estados Unidos sin papeles quedarse de manera legal.
El Post recordó que en 2013, cuando John McCain y otros senadores de esa formación trabajaron en una propuesta bipartidista para elaborar un proyecto de ley de inmigración, la iniciativa solo obtuvo los votos de 11 republicanos en la Cámara alta.
A ello se une el apretado calendario legislativo para los próximos meses, lo cual pone en duda la capacidad de encontrar espacio para discutir esta cuestión en medio de asuntos pendientes como financiar al gobierno, proporcionar ayuda de emergencia ante desastres y trabajar en la reforma fiscal.






