Los fiscales presentaron cargos de homicidio el año pasado contra Jason Stockley, oficial del Departamento de Policía Metropolitana de la localidad, por asesinar a Anthony Lamar Smith en diciembre de 2011.
Como el exagente se declaró inocente de los cargos y renunció a su derecho a un juicio por jurado, el juez de circuito Timothy Wilson era la persona encargada de decidir su suerte.
Este viernes el magistrado determinó la inocencia Stockley, quien dimitió de su puesto en 2013, a pesar de las acusaciones de la fiscalía de que llevó a cabo un plan premeditado para matar a Smith.
Según medios locales, el absuelto y su compañero Brian Bianchi siguieron a la víctima por casi cinco kilómetros después de atraparlo en lo que sospechaban que era un trato con drogas en el estacionamiento de un restaurante.
Mientras los oficiales perseguían a Smith, Stockley gritó que lo mataría, según una grabación obtenida por el medio St. Louis-Post Dispatch.
Durane el juicio el expolicía no negó haber gritado la frase, pero dijo que no recordaba haberla dicho, y el juez consideró que ‘no era inteligible’ y que su ‘contexto no estaba claro’.
La persecución terminó cuando los oficiales lanzaron su auto contra el del sospechoso; y luego Stockley salió del vehículo con una pistola emitida por su departamento y un rifle AK-47 que no estaba autorizado a cargar.
De acuerdo con el diario New York Daily News, Smith trató de acelerar y entonces el exagente disparó varias veces y cinco proyectiles lo alcanzaron.
Stockley aseguró que actuó en defensa propia, al creer que el fallecido buscaba una pistola, pero los fiscales acusaron al oficial de plantar un revólver de plata para justificar el tiroteo.
El análisis forense reveló que solo el ADN del exmiembro de las fuerzas del orden estaba presente en el arma que según él pertenecía a Smith, pero el magistrado encargado del caso estimó que el estado no tiene elementos suficientes para probar el crimen más allá de la duda razonable.
Ante la posibilidad de que el veredicto se anunciara hoy, el gobernador Misuri, Eric Greitens, activó de manera oficial a la guardia nacional, luego de que familiares y amigos anunciaran que protestarían si el acusado no era encontrado culpable.
Greitens también se unió a Christina Wilson, quien era la prometida de Smith, para enviar un mensaje conjunto en el que pidieron a la gente que se manifieste pacíficamente.
Funcionarios estatales y locales dijeron que se han preparado para posible malestar público tras el fallo, después de las demostraciones que estallaron en la zona con la absolución de otros policías detenidos por cargos similares.






