En declaraciones desde la Casa Blanca el gobernante republicano manifestó que esa fue la fecha más temprana que encontró para llegar al devastado territorio debido a los esfuerzos de socorro y recuperación que siguen en marcha.
Puerto Rico fue ‘destruido literalmente’, expresó el mandatario sobre el Estado Libre Asociado de este país, que según las autoridades locales se encuentra al borde de una crisis humanitaria.
‘Conozco a muchos puertorriqueños, son gente estupenda y tenemos que ayudarlos, realmente fue devastada’, sostuvo.
Según Trump, la infraestructura estaba en mal estado en Puerto Rico antes de la tormenta. ‘Y ahora, en muchos casos, no tiene infraestructura. Así que realmente empiezas casi desde cero’.
Luego de que el fenómeno meteorológico golpeara a la isla el 20 de septiembre, el jefe de la Casa Blanca estuvo tan activo como siempre en su cuenta de Twitter, pero no hizo alusión en ningún momento al territorio caribeño.
Solo anoche, tras recibir muchas críticas por su omisión mientras se dedicaba a temas como una controversial batalla contra deportistas norteamericanos, escribió: ‘Texas y Florida están bien, pero Puerto Rico, que ya sufría de una infraestructura rota y deuda masiva, está en problemas profundos’.
‘Gran parte de la isla fue destruida, con miles de millones de dólares que se deben a Wall Street y a los bancos, con lo que tristemente hay que lidiar. Comida, agua y (servicios) médicos son prioridades principales, y haciéndolo bien. #FEMA’, tuiteó.
Los comentarios del gobernante encontraron fuertes reacciones en las redes sociales y los medios, pues muchas personas consideraron que Trump culpaba a los propios puertorriqueños de la situación o estimaron fuera de lugar sacar el tema de la deuda en este momento.
Trump aseguró hoy que están ayudando a Puerto Rico. ‘Creo que realmente estamos consiguiendo buenas calificaciones por el trabajo que estamos haciendo. Estamos aterrizando agua, comida, suministros cada hora’.
Ricardo Rosselló, el gobernador del territorio caribeño, manifestó ayer que además de la asistencia federal para paliar la devastación provocada por los huracanes Irma y María, requieren apoyo financiera de Estados Unidos para su recuperación y reconstrucción.
Ese va a ser nuestro llamado a los congresistas y la administración para que se actúe y se evite una crisis humanitaria, y se establezca la ruta para ‘construir un Puerto Rico más fuerte’, señaló.






