Los daños son abrumadores, y en muchos casos, persistirán durante varios años, consideró el comisionado de Agricultura del territorio, Adam Putnam.
Entre los cultivos con grandes afectaciones, el funcionario se refirió a diferentes tipos de tomate, cacahuete o maní, fresa, aguacate y algodón.
Asimismo expuso que la industria de cítricos fue de las más golpeadas, y algunos cálculos señalan que una cifra por encima de la mitad de la cosecha de naranjas se perdió.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos divulgó la víspera que Florida espera producir 54 millones de cajas de esas frutas, 21 por ciento menos en comparación con la cantidad de 2016.
Sin embargo, la organización Florida Citrus Mutual sostuvo que el gobierno federal debió haber pospuesto el pronóstico para cuando existan más precisiones sobre los perjuicios.
Indicó que la cosecha debe estar más cerca de los 31 millones de cajas, o una disminución del 55 por ciento en relación a los 68,7 millones de la temporada precedente.
Por otra parte, dichas fuentes mencionaron también los problemas causados a la producción de madera y leche, y a la pesca de langosta y cangrejo moro.






