A juicio de los 17 firmantes de una carta enviada al Legislativo, la iniciativa que se debate en el Capitolio conducirá a la muerte de policías y civiles, la proliferación de traficantes de armas, y actos de terrorismo y otro tipo de violencia masiva.
Con el recuerdo del peor tiroteo en la historia de Estados Unidos todavía fresco en nuestra memoria, exhortamos a rechazar ese proyecto de ley mal concebido, apunta el texto, rubricado entre otros por el fiscal del estado de Nueva York, Eric Schneiderman.
Dicha asociación, que apoya la tenencia de los medios de fuego, continúa presionando para disminuir las restricciones sobre el asunto, recordaron reportes de prensa.
Según un estudio divulgado a fines de la última semana, tres millones de personas llevan todos los días un arma corta cargada en Estados Unidos y el triple de esa cantidad también la porta al menos una vez al mes.
La investigación publicada en el American Journal of Public Health afirmó que la mayoría de esos individuos son hombres jóvenes, vive en el sur del país y considera la necesidad de protección personal como la principal razón para dicho comportamiento.
A juicio de los autores de la pesquisa, la primera realizada en 20 años para analizar tales hábitos, resulta necesario estudiar a quienes llevan tales medios pues están presentes en casi el 90 por ciento de los homicidios y crímenes no fatales que se cometen con armas de fuego.
Durante los últimos 30 años, apunta la fuente, las leyes estatales sobre su transporte han sido cada vez menos restrictivas.
La violencia vinculada con la posesión de armas de fuego es frecuente en Estados Unidos, una nación de 323 millones de habitantes, donde diversas fuentes coinciden en que existen más de 300 millones de esos artefactos en manos de civiles, y algunas hablan incluso del doble de ese número.
De acuerdo con algunos estudios, los norteamericanos presentan 10 veces más probabilidades de ser asesinados por ese tipo de armamento que las personas de otros países desarrollados.






