Sostuvo que la evasión fiscal es grande en el país, pero también lo es la elusión, esa resulta más compleja, porque se basa en soluciones aparentemente legales para no entregar al fisco aquello que le corresponde.
Asimismo, manifestó que la DGII ejercerá la facultad legal de cerrar los negocios que incumplen sus deberes tributarios, pero siempre siguiendo el debido proceso y tratando de regularizarlos porque ‘para la institución no es negocio mantener comercios clausurados.’
Por último, resaltó como otro punto de enfoque de su gestión el funcionamiento del régimen de consecuencias del Código Tributario porque, según señaló, la administración tributaria no tiene que ser temida, pero sí respetada.






