
La acción del mandatario puertorriqueño se produce después de varios días de denuncias sobre el carácter leonino del contrato por 300 millones de dólares concedido por la AEE a la empresa del estado de Montana, que al momento solo tenía dos empleados.
La empresa surgió en el escenario isleño cuando se anunció su contratación como parte de la reconstrucción del sistema eléctrico del país, arrasado por el huracán María, que el 20 de septiembre golpeó a Puerto Rico.
Rosselló Nevares, al igual que altos cargos de su gabinete, la emprendieron contra todo el que denunciaba como irregular el contrato que proporcionaba pingües ganancias a la hasta entonces desconocida compañía norteamericana.
El nombre del presidente estadounidense Donald Trump entró al escenario, luego que trascendiera que el socio de Whitefish Energy, Andy Techmanski, es amigo del secretario del Interior, Ryan Zinke, pues ambos provienen del pequeño poblado de Whitefish, en Montana.
‘He impartido instrucciones para que de inmediato se proceda con la coordinación necesaria con los estados de la Florida y Nueva York, a los fines de que lleguen a la isla brigadas y equipos’, dijo Rosselló Nevares al hacer el anuncio en rueda de prensa en La Fortaleza, mansión ejecutiva en el Viejo San Juan.
Aseguró que esa oportunidad se presentaba ahora como alternativa, luego de conversaciones por separado con los gobernadores de Florida, Rick Scott, y de Nueva York, Andrew Cuomo, debido a que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos ‘no ha podido cumplir con su objetivo en el tiempo inicialmente estipulado’.
La realidad es que el director ejecutivo de la AEE, Ricardo Ramos, rechazó en todo momento emplear los mecanismos que tienen la corporaciones públicas de electricidad de la nación norteña para apoyarse en la recuperación en caso de catástrofes.
Rosselló Nevares dijo que pidió a la junta de gobierno de la AEE que proceda a invocar de inmediato la cláusula de cancelación de contrato con la empresa Whitefish Energy.
Esto, según conocedores, podría no resultar tan fácil para la AEE, ya que se conoce que contiene cláusulas que protegen a la empresa contratada.
El gobernante anunció, además, que en virtud de la Ley de Emergencia Financiera y Responsabilidad Fiscal de Puerto Rico, aprobada en su mandato de 11 meses, designará un síndico para la división de compras y suministros de la AEE.
‘Las metas que establecí están encaminadas para lograr el 30 por ciento de la capacidad de generación de energía’, expresó al agradecer el esfuerzo que el personal de la AEE realiza conjuntamente con las empresas contratadas.
Estas metas requieren, anotó, la colaboración de todos para lograr tener sobre mil brigadas en Puerto Rico para el 8 de noviembre.
Al momento, la AEE y sus contratistas tienen 404 brigadas trabajando en la isla, mientras el Cuerpo de Ingenieros dispone de siete.
Rosselló Nevares explicó que su decisión de cancelar el contrato con Whitefish tiene como propósito reafirmar el compromiso de su gobierno con la transparencia en las contrataciones y en lograr el mayor grado de eficiencia posible en la restauración del sistema eléctrico.






