Un termómetro de lo que pudiera ocurrir el año próximo son las recientes elecciones estaduales en las que los republicanos sufrieron varias derrotas, como la acontecida días atrás en Alabama, donde el demócrata Doug Jones se impuso a su rival republicano, Roy Moore, en comicios especiales para un escaño en la cámara alta federal.
Los republicanos son cada vez más vistos por los votantes como representantes del partido de los ricos, escribió el analista Brent Budowsky en un artículo de opinión publicado en el sitio digital The Hill, especializado en temas del Capitolio.
Además, en temas fundamentales que motivan a los votantes, los potenciales electores identifican a los del partido rojo con políticas radicalmente favorables a los acaudalados y consorcios económicos, como los recortes de impuestos, argumentó.
Asimismo, aludió a los ‘fallidos e incompetentes’ intentos de derogar la ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida popularmente como ObamaCare, lo cual condenaría a millones de estadounidenses -los mismos que deben votar en 2018-, a perder sus seguros médicos y ver incrementadas las primas de seguro.
Según Budowsky, para demostrar hasta qué punto los republicanos de Trump se han convertido en el partido de los ricos y cuán fácil será para los demócratas plantarles cara en las elecciones de 2018, basta tener en cuenta dos simples propuestas a los cuales pueden echar mano los de la formación azul para granjearse el apoyo de una significativa mayoría de votantes.
En primer lugar, los demócratas podrían revocar los recortes fiscales con los cuales Trump y los republicanos beneficiaron a las personas más ricas, y proponer usar las ganancias derivadas de ello en financiar la disminución de las tasas tributarias para cada votante de clase media y ampliar las ayudas para los ciudadanos pobres.
En segundo lugar, los demócratas podrían proponer una opción pública de atención médica que garantice a cada estadounidense la posibilidad de un seguro de alta calidad con primas mucho más bajas que las que los republicanos de Trump están garantizando con sus desastrosas políticas, complementó el experto.
A su juicio, 2017 demostró que el populismo de Trump era falso y que la visión y programa electoral del excandidato presidencial demócrata Bernie Sanders era más cierta, correcta, honesta y mucho más popular entre los electores.
Para Budowsky, el año próximo pudiera ser el de la oportunidad para que los demócratas se impongan en los comicios de noviembre y ‘pongan fin al gobierno republicano de partido único en Washington’.
Para el martes 6 de noviembre de 2018 están previstas las elecciones de medio término, también conocidas como legislativas.
En ese momento se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 de los 100 asientos del Senado, ambos controlados por el Partido Republicano. Ese día también estarán en disputa los puestos de 39 gobernadores.






