El panorama político de cara a las elecciones de medio término de noviembre, donde se determinará si los del denominado partido rojo pueden mantener la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes será uno de los principales temas de debate en el retiro presidencial ubicado en el estado de Maryland.
También se prevén discusiones sobre la reforma a los programas de asistencia social, el financiamiento a los proyectos de construcción y reparación de infraestructura y la seguridad fronteriza, precisó el diario digital The Hill, especializado en temas del Capitolio.
La cita incluye informes del líder de la mayoría republicana en la Cámara alta Mitch McConnell y de su homólogo en la Cámara baja, Kevin McCarthy.
También está prevista la asistencia del presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan así como de influyentes legisladores republicanos como Steve Scalise y John Cornyn.
Hace un año, McConnell y Ryan anunciaron una agenda de 200 días en la cual prometieron que trabajarían de forma conjunta ambas cámaras y la Casa Blanca, todas bajo control republicano.
Sin embargo, de los seis puntos principales de aquella estrategia, el Congreso solo logró concretar el recorte de impuestos, y no la reforma tributaria completa que prometieron, recordó la analista política Rachel Bovard.
A juicio de Bovard, si los republicanos aspiran a retener sus mayorías en el Congreso, necesitan enfocarse, como mínimo, en tres cosas.
Deben acabar de derogar la ley sanitaria conocida como Obamacare, lo cual resultó infructuoso tras continuos esfuerzos en el órgano legislativo y evitar aprobar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
Esta última iniciativa avalada por la administración del expresidente Barack Obama en 2012, ha protegido de la deportación a 800 mil jóvenes indocumentados traídos a Estados Unidos durante su niñez.
Fueron promesas hechas y deben mantenerse. La Casa Blanca ha articulado una serie de prioridades en lo que respecta a la reforma migratoria. Cualquier solución legislativa debería acercarse a ella, opinó la analista conservadora.
Por último, argumentó, el Senado necesita trabajar y abandonar ‘la holgazanería’ de laborar como promedio apenas 2,5 días por semana, lo cual, analizó, hace que permanezcan sin confirmar más de 500 altos cargos de la administración.
Con las elecciones legislativas de noviembre, el Partido Republicano tiene muy poco tiempo para demostrar a los votantes que tomaron en serio lo que prometieron. Le guste o no, el primer año del presidente ha sido una letanía de promesas guardadas. El Congreso todavía está luchando para mantenerse al día, concluyó la directora de política de la organización no gubernamental The Conservative Partnership.






