Las reclamantes no aplicaron al plan de regularización del gobierno dominicano a los inmigrantes haitianos porque les prometieron que le otorgarían pensiones y con ellas la residencia permanente pero eso quedo sin ejecutar.
Según explicaron a los medios, ellas que cortaron caña para los dominicanos durante décadas, necesitan sus documentos migratorios para toda la familia pues sin ellos no pueden trabajar en ninguna institución y mucho menos estudiar en el país los jóvenes.
La vocera del movimiento, Eugenia Royers, de 88 años, expresó que lleva 67 años viviendo en este país y ni ella ni sus hijos tienen documentos, ‘nosotros estamos viviendo en mucha precariedad, no tenemos nada porque sin documentos no podemos trabajar, y sin trabajo no hay dinero’.
En su inmensa mayoría las mujeres son viudas con más de 60 años en el país, y no tienen el sustento de su familia y menos la juventud que se requiere para trabajar, por lo tanto piden cuanto antes el respaldo del gobierno.






