En un comunicado al cual tuvo acceso Prensa Latina, Copppal exhortó a los jueces de la Segunda Instancia de Porto Alegre a administrar justicia en base a pruebas y no a intereses espurios.
Señaló que la fijación en tiempo record del juicio en la mencionada instancia contra Lula da Silva es ‘otro intento de excluirlo de las próximas elecciones’.
De acuerdo con el comunicado, el presidente de la Copppal, Manolo Pichardo, manifestó que lo que está ocurriendo es un claro indicio de cómo sectores de la justicia brasileña siguen las directrices diseñadas en Atlanta en el año 2012.
Para quienes diseñaron el denominado Plan Atlanta, urdido por Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos en 2012 con el objetivo de socavar la izquierda latinoamericana, es de vital importancia destruir la imagen de Lula, uno de los mejores presidentes que ha tenido Brasil y es su aval para apuntalar una candidatura para los comicios de este año, agregó.
Asimismo, precisa la información, ‘los argumentos utilizados en contra del expresidente Lula, son una muestra de que los sectores conservadores están dispuestos a recurrir a cualquier mecanismo para inhabilitar a las fuerzas y líderes progresistas’.
Por último, afirma que ‘una condena política que prohíba al dirigente brasileño ser candidato, sería un fraude colosal el cual seguiría deteriorando la institucionalidad democrática del país sudamericano’. La Copppal, órgano regional integrado por más de 60 partidos de corte progresista del continente, llama a los jueces del Tribunal de Segunda Instancia de Porto Alegre a no permitir que intereses ajenos a los de las grandes mayorías sesguen su decisión.






