
El Departamento de Comercio anunció anoche que incluirá ese tema en los formularios del conteo que se realiza cada 10 años para conocer el número de personas que viven en el país, y no la cifra total de los que tienen la ciudadanía.
Aunque el censo no ha incluido esa pregunta desde su edición de 1950, el secretario de la agencia federal, Wilbur Ross, manifestó que recopilar ese tipo de información ha sido ‘una práctica histórica de larga data’.
Según reportes de prensa, el Departamento de Justicia presionó para que se introduzca la interrogante, bajo el argumento de que le permitiría a esa entidad federal hacer cumplir mejor la Ley de derechos electorales.
Sin embargo, los demócratas, autoridades locales y activistas de derechos civiles consideran que la medida resultaría un recuento inexacto porque llevaría a algunos inmigrantes a no completar el cuestionario debido a la persecución de la administración de Donald Trump sobre quienes están ilegalmente en el país.
Meng, congresista por Nueva York, expresó este lunes en un comunicado que la decisión de agregar la pregunta en esta última etapa previa al censo sin realizar ninguna prueba es profundamente preocupante e imprudente.
También advirtió que plantear ese tema probablemente disminuirá las tasas de respuesta y arrojará resultados inexactos.
‘Muchos inmigrantes que temen la deportación bajo la administración actual simplemente optarán por no participar por temor a que la información que brinden se use en su contra’, expresó en un comunicado difundido por ABC News.
De acuerdo con la legisladora demócrata, ahora buscará introducir una ley que pueda frenar la medida del Departamento de Comercio.
Los datos del censo se utilizan para determinar el número de escaños que cada estado tiene en la Cámara de Representantes y la cantidad de votos electorales presidenciales por territorio, y se emplean también para decidir cómo se distribuyen los fondos federales en las comunidades locales.






