
‘Todos merecen trabajar en un ambiente libre de hostigamiento y discriminación’, escribieron las legisladoras en una carta dirigida al líder de la mayoría en la Cámara Alta, el republicano Mitch McConnell, y al de la minoría, el demócrata Chuck Schumer.
La misiva, encabezada por las integrantes del partido azul Amy Klobuchar, Kirsten Gillibrand y Patty Murray, y firmada por todas las senadoras estadounidenses, apuntó que las historias de las víctimas de ese fenómeno han sacado a la luz cuán extendido sigue siendo el acoso y la discriminación en todo el Capitolio.
‘Ya no podemos permitir que los perpetradores de estos crímenes se escondan detrás de una legislación de 23 años. Es hora de reescribir la Ley de Responsabilidad del Congreso y actualizar el proceso a través del cual los sobrevivientes buscan la justicia’, manifestaron.
Las integrantes de la Cámara Alta piden reformas significativas a lo que dicen es un proceso anticuado de resolución de disputas, que se convirtió en norma en 1995.
El mecanismo actual implica una sesión de asesoramiento de un mes, mediación forzada y un periodo de ‘enfriamiento’ de 30 días, antes de que una víctima pueda tomar una decisión acerca de si desea emprender acciones adicionales, ya sea en una sala del tribunal o dentro del proceso administrativo.
La inacción es inaceptable cuando una encuesta muestra que cuatro de cada 10 mujeres en el Congreso creen que el acoso sexual es un problema en el Capitolio, y una de cada seis respondió que ha sufrido acoso sexual, advirtieron las firmantes.
En febrero último la Cámara de Representantes aprobó una propuesta que reformaría la Ley de Responsabilidad, pero desde entonces ha habido pocos avances en impulsar la legislación en el Senado.
Tal iniciativa quedó fuera del masivo proyecto de ley de gasto que el Congreso avaló la semana pasada.






