La investigación examinó las tendencias sobre el uso de esas medicinas en 76 países entre 2000 y 2015 y sus resultados revelaron que las dosis diarias aumentaron en 65 por ciento en el periodo.
Además, la tasa de consumo subió un 39 por ciento especialmente en los países de ingresos medianos y bajos, precisó el texto.
Según los autores, el conocimiento de los patrones de consumo de antibióticos podría orientar las políticas sanitarias públicas a minimizar su resistencia.
De acuerdo con el trabajo, España posee la tasa de uso per cápita más alta de cualquier país de altos ingresos y la tercera más alta en general.
En general, la pesquisa demostró que el aumento de antibióticos esta vinculado con el crecimiento del Producto Interno Bruto per cápita en países de ingresos bajos y medianos, donde aumentó en 114 por ciento.






