El gobernador Andrew Cuomo anunció anoche que el legislativo estatal avaló un proyecto que despojará de todas las armas de fuego a los neoyorquinos declarados culpables de violencia doméstica.
Mediante un comunicado de prensa publicado en su sitio digital, el demócrata consideró que Nueva York será ‘más seguro y más fuerte’ debido a esta normativa, adoptada en la Asamblea estatal por 85 votos a favor y 32 en contra, y en el Senado por 41-19.
La nueva ley obliga a esos individuos a entregar rifles, escopetas y cualquier otra arma de fuego que podían poseer hasta el momento.
Una reglamentación previa, adoptada después del tiroteo masivo ocurrido en 2012 en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, Connecticut, solo prohibía a los abusadores tener pistolas o revólveres.
‘Nueva York lidera una vez más el camino para prevenir la violencia armada, y con esta reforma de sentido común, rompe el vínculo inextricable entre la violencia armada y la doméstica’, expresó Cuomo en la declaración.
El comunicado indicó, además, que en nueve de los 10 tiroteos masivos más mortíferos en la historia de Estados Unidos, incluyendo el ocurrido en Las Vegas el 1 de octubre, los sospechosos tenía antecedentes de ser violentos con las mujeres, amenazarlas, acosarlas o menospreciarlas.
Además, cuando a un compañero abusivo se le permite el acceso a armas de fuego, el riesgo de que el otro compañero sea asesinado aumenta cinco veces, agregó el texto, el cual precisó que, en 2016, se usaron armas de fuego en 35 homicidios domésticos en Nueva York.
El gobernador demócrata también culpó a la administración del republicano Donald Trump por no hacer más para proteger a los ciudadanos de la violencia armada.
‘La reciente ola de tiroteos masivos es espeluznante y la falta de acción del gobierno federal sobre cualquier forma de leyes significativas de seguridad de armas es desmesurada’, apuntó.
El anuncio realizado por Cuomo sobre esta nueva norma se dio a conocer un día después de que el estado de Vermont diera luz verde a una legislación sobre la materia.
Ambas cámaras en ese territorio avalaron un proyecto que aumenta a 21 años la edad mínima requerida para comprar armamento, amplían las verificaciones de antecedentes para las ventas privadas y prohíbe las municiones de más de 10 rondas, para armas largas, y más de 15, para las pistolas.
Estas medidas afloran en medio del fuerte debate existente en el país luego de la masacre ocurrida el 14 de febrero en una escuela secundaria de Parkland, Florida.






