
El peor de los temores de la franquicia de Massachusetts se hizo realidad luego de la primera intervención quirúrgica que enfrentó el jugador de 26 años el pasado 24 de marzo, en la cual le extrajeron un cable de tensión que le fue colocado en 2015 para reparar una rótula fracturada.
En esa ocasión el conjunto de Boston esperaba que su jugador estelar estuviera ausente solo de tres a seis semanas y reapareciera en los play offs.
El nuevo procedimiento, previsto para el próximo sábado, buscará extraer dos tornillos que también le fueron implantados en aquella primera operación hace tres años.
El tiempo de recuperación que prevén los médicos es de cuatro a cinco meses, por lo que el jugador estaría a tope para el comienzo de la venidera temporada en octubre.
La baja de Irving es un golpe mortal a las aspiraciones de los Celtics en la ya inminente postemporada, cuando ya tienen tiene asegurado el segundo puesto de la conferencia Este, con una marca de 53 victorias y 25 derrotas.
El cinco veces seleccionado para el Juego de Estrellas, promedió 24,4 puntos y 5,1 asistencias en 60 partidos que disputó, por lo que su ausencia supondrá un hueco en la alineación del cuadro verde y plata, que ni siquiera podrá taparse con una hipotética incorporación a tiempo del lesionado Gordon Hayward.
Boston todavía no tiene definido el rival que enfrentará en la primera ronda de los play offs, el cual estará entre Miami Heat(43-36), Washington Wizards (42-37) y Milwaukee Bucks (42-37), ocupantes de las últimas tres plazas de ese circuito.






