‘King’ James se quedó a una asistencia del triple-doble, con 46 puntos (cinco de siete en triples), 11 rebotes, tres robos y uno de sus distintivos taponazos sorpresa, que frustró un intento de donqueo en contraataque de Terry Rozier.
Si bien esta vez contó con el apoyo ofensivo de George Hill (20 puntos), J.R. Smith tuvo otra noche mediocre al ataque (5), y encima Kevin Love tuvo que salir del partido, turulato tras golpearse la cabeza contra Jayson Tatum.
Pese a la pérdida de Love, que capturó cuatro rebotes en cinco minutos de juego, Jeff Green y Larry Nance aportaron 14 y 10 puntos respectivamente, y Kyle Korver solo anotó dos canastas, pero ambas fueron triples.
De nuevo el equipo que dominó los rebotes acabó ganando el partido: los Cavs agarraron 44 por 31 los Celtics, quienes encima perdieron 13 balones.
Jaylen Brown tuvo un comienzo y final de partido sublime, pero despareció en la mitad, y aún así acabó con 27 puntos, uno menos que ‘Scary Terry’, quien además repartió siete asistencias y embocó seis triples.
Sin embargo, nadie pudo frenar a LeBron: ni Marcus Morris, ni Tatun ni Brown, que tuvo un roce con ‘El Rey’, quien suele crecerse en los juegos de vida o muerte, y ya lleva siete partidos de eliminación con más de 40 puntos.
Boston sufrió el mismo destino que los Golden State Warriors en las finales de 2016 y 2017: tuvieron que cancelar o posponer la fiesta de celebración del título por ‘culpa’ del mejor baloncestista de la actualidad, y quizás de la historia.
James buscará el próximo domingo en el Garden de Boston avanzar a su novena final y la octava consecutiva, en el que será su partido 100 de esta temporada, y aunque los Celtics se crecen en casa, LeBron es mucho LeBron…






