Uno de los siniestros, que comenzó el último sábado a 80 kilómetros al oeste de Sacramento, capital del territorio, y tiene por nombre County Fire, provocó perjuicios principalmente en los condados de Napa y Yolo.
Debido al humo y las cenizas que dieron un tono naranja al cielo, el Departamento de Bomberos de la ciudad de San Francisco emitió el domingo una alerta sobre la calidad del aire.
Paralelamente, exhortó a personas de edad avanzada, niños y enfermos del corazón a evitar actividades físicas con el fin de evitar males a su salud.
En tanto, el otro incendio, llamado Pawnee, afectó el condado de Lake con la destrucción de al menos 22 estructuras, según los reportes oficiales.
La temporada de estos sucesos, que normalmente se desarrolla en septiembre y octubre, comenzó en 2018 más temprano de lo habitual, y tenemos que estar siempre listos, consideró la vocera de los Bomberos de California, Tricia Austin.
Hoy, feriado por el Día de la Independencia en este país, aumentan las posibilidades de nuevos incendios pues mucha gente enciende fuegos artificiales ilegales y hace fogatas, advirtieron las autoridades.
Según especialistas, entre las principales causas que provocan tales desastres se encuentran el intenso calor, el clima seco y la muerte de millones de árboles por la carencia de lluvia y el ataque de insectos.






