De acuerdo la Unidad Meteorológica, los restos del huracán, degradado a onda tropical, pueden provocar inundaciones y deslizamientos de tierra, por lo que instan a los ciudadanos a seguir las instrucciones habituales ante estos fenómenos meteorológicos, así como trasladarse a zonas de menor riesgo.
Además, debido a las tormentas aisladas pronosticadas desde la noche del lunes, la Secretaría Permanente de Gestión de Riesgos y Desastres aconseja a los dueños de embarcaciones pequeñas a mantener la extrema precaución en la costa y no aventurares mar adentro.
Anunciaron también que las estructuras territoriales de Protección Civil continúan movilizando todos los medios posibles para acompañar a los habitantes de las zonas vulnerables a las inundaciones y movimientos de tierra.
En su paso por Puerto Rico, Beryl dejó a unas 40 mil personas sin servicio eléctrico y ocho mil 600 sin agua, así como inundaciones, algunos derrumbes y caídas de árboles.
Ante la incidencia de la onda tropical, autoridades dominicanas emitieron una alerta amarilla para siete provincias y una verde para 11 territorios.






