PUERTO PRÍNCIPE, Haití.- Al menos seis personas murieron quemadas en Haití durante la semana recién concluida, una práctica que resurge con fuerza, deploró hoy el director general de la Policía, Michel-Ange Gédéon.‘En un contexto político de confusión, calumnias, intimidación y amenazas de todo tipo, una práctica que se creía acabada para siempre está resurgiendo’, escribió Gédéon en su cuenta en la red social Facebook, y señaló casos que ‘han conmovido e indignado a toda la sociedad’.
El pasado lunes, un policía fue asesinado e incendiado en el centro de la ciudad, justo cuando comenzó una huelga general que mantuvo a Puerto Príncipe paralizada durante cinco días.
También hizo referencia al oficial muerto el 21 de noviembre en una barricada en el departamento Nippes, una de las regiones del país escenario de fuertes protestas antigubernamentales y contra la corrupción.
Más recientemente, unos cuatro agentes de aduna perdieron la vida este sábado, en un enfrentamiento con la población de la zona fronteriza de Malpasse, que terminó con la muerte de al menos seis personas.
Según algunas hipótesis aún sin confirmar, el incidente fue causado por una disputa entre un agente y un conductor que llevaba mercancías a través de la frontera.
Después de comprobar los productos, el transportista exigió su derecho al cruce y el agente abrió fuego contra los dos hombres.
Pobladores atacaron en represalia, destrozaron, saquearon y prendieron fuego a las oficinas y almacenes de la aduana, según confirmó el director central de la policía administrativa, Carl Henry Boucher.
‘Es demasiado’, subrayó Gédéon, y señaló a los ejecutores y autores intelectuales de esos actos, que ‘tales prácticas no serán toleradas’.
Asimismo, anunció que se abrió una investigación sobre cada uno de los casos identificados, y los sospechosos serán llevados ante la justicia.
Confirmó asimismo que se inició una indagación sobre la decena de cuerpos hallados en un basurero de Le Saline, en esta capital.
En medio de la violenta crisis sociopolítica y económica que sufre Haití, no son pocos los que denuncian un aumento del clima de inseguridad, sobre todo en el área metropolitana de Puerto Príncipe. Según reportes de prensa, la situación es particularmente tensa en Martissant, donde personas armadas ocupan la zona, e irrumpen en las casas de los residentes robando sus pertenencias.
También se escuchan ráfagas de disparos, que, presumen, son el resultado de enfrentamientos por el control del territorio.






