Mediante esa actitud, Manafort violó el acuerdo de culpabilidad del pasado septiembre, cuando acordó cooperar con la pesquisa que encabeza Mueller sobre la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016.
La investigación indaga también sobre la presunta complicidad del equipo de campaña de Trump con el país euroasiático, lo cual ambas partes han negado reiteradas veces y el mandatario califica de ‘cacería de brujas’.
Después de firmar el acuerdo de culpabilidad, Manafort cometió delitos al mentir al Buró Federal de Investigaciones y la oficina de Mueller en una variedad de asuntos, expusieron fiscales ante un tribunal.
Un incumplimiento libera al Gobierno de cualquier obligación que haya tenido bajo el pacto, agregaron los acusadores, según reportes de prensa.
Por su parte, en la misma presentación judicial, el equipo legal del acusado se opuso a los criterios de la administración, pues, subrayó, Manafort ha proporcionado información al Gobierno en un esfuerzo por cumplir con sus obligaciones de cooperar.
Informaciones periodísticas señalaron que la ruptura del acuerdo implica que el equipo de Mueller perderá a un testigo cooperante de la campaña de Trump y presente en varios episodios cruciales que están siendo investigados.
Al alcanzar el mencionado convenio hace dos meses, la jueza Amy Berman apuntó que el excolaborador del mandatario cooperaría ‘plena y verazmente’.
Entonces, Manafort se declaró culpable de un cargo de conspiración contra Estados Unidos y otro de conspiración para obstruir la justicia mediante la manipulación de testigos, y acordó renunciar a varias propiedades y cuentas bancarias.
Tal pacto con los fiscales le permitió al exjefe de campaña evitar un segundo juicio federal en Washington D.C. después de ser declarado culpable de ocho cargos de fraude fiscal y bancario por un jurado en Virginia en agosto.






