WASHINGTON, Distrito de Columbia.- El presidente estadounidense, Donald Trump, atacó nuevamente hoy al exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI) James Comey y al equipo del fiscal especial Robert Mueller, encargado de la pesquisa sobre las elecciones de 2016.

Muchos medios norteamericanos se han hecho eco de un reporte del diario The New York Times, según el cual el FBI abrió una investigación para determinar si Trump trabajaba secretamente en beneficio de Rusia luego de que el mandatario despidió a Comey en mayo de 2017.
En respuesta a ese artículo, el jefe de la Casa Blanca desató este sábado una ola de tuits en la que calificó al extitular de la agencia federal y a otros de sus antiguos líderes de corruptos, y acusó a los miembros del equipo de Mueller de ser ‘máquinas de filtraciones’.
Acabo de enterarme en el fallido Times que los exlíderes corruptos del FBI, casi todos despedidos o forzados a abandonar la agencia por muy malas razones, abrieron una investigación sobre mí, sin razón y sin pruebas, después de despedí al mentiroso James Comey, Âíuna sordidez total!, expresó Trump.
Según el presidente, lo gracioso sobre Comey es que todos querían que fuera despedido, republicano y demócrata por igual, desde su investigación sobre el servidor privado de correo electrónico usado por la excandidata presidencial demócrata Hillary Clinton.
Añadió que el FBI estaba en un estado de agitación total debido al pobre liderazgo de Comey y la forma en que manejó el desastre de Clinton. ‘Mi decisión de despedirlo fue un gran día para Estados Unidos. Era un policía deshonesto’.
Trump sostuvo que el exdirector es protegido por su ‘mejor amigo’ Mueller y quienes trabajan con él, calificados por el presidente como ‘los 13 demócratas enojados: máquinas de filtraciones que no tienen interés en perseguir la real colusión (y mucho más) de la deshonesta Hillary Clinton, su campaña y el Comité Nacional Demócrata’.
El fiscal especial fue nombrado después del despido de Comey para encabezar la pesquisa sobre una presunta interferencia electoral de Rusia en las elecciones de 2016 y una supuesta complicidad con la campaña del mandatario, investigación que Trump tilda de ‘cacería de brujas’.
Según medios norteamericanos, Comey y Mueller, ambos veteranos del Departamento de Justicia, se conocen desde hace más de una década y se respetan, pero asociados de ambos sostienen que, contrario a lo dicho por el presidente, no son amigos personales y no socializaron en las funciones laborales.
El despido de Comey llevó a que varias fuentes acusaran al mandatario de obstrucción de la justicia, por tratarse de la persona que hasta ese momento llevaba la indagación sobre los comicios de 2016, y la revelación del Times de que además hubo una pesquisa de contrainteligencia echó más leña al fuego de las discusiones sobre el tema.
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