CARACAS, Venezuela.- Opositores venezolanos y ciudadanos agobiados por la crisis económica salieron a las calles el miércoles en respuesta al llamado del presidente interino, Juan Guaidó, a la «marcha más grande» de la historia del país, un día después de que convocó a los militares a deponer al presidente en disputa, Nicolás Maduro.

Los seguidores de Maduro también celebraron marchas en distintas ciudades del país para conmemorar el día del trabajador,[Foto: Alvaro Algarra, VOA].
Por su parte, los seguidores de Maduro también celebraron marchas en distintas ciudades del país para conmemorar el día del trabajador, siguiendo a un llamado del presidente en disputa para rechazar «al golpismo» y a la «injerencia yankee».
En el otro lado de la ciudad, en la zona de El Marqués, Guaidó dio un discurso a sus simpatizantes en el que, en medio de ovaciones, anunció que «el pueblo seguirá en las calles hasta lograr la libertad de Venezuela».
Además, informó: que mañana se pone en marcha «la propuesta» de los trabajadores de paros escalonados. «Comienzan paros escalonados hasta lograr una huelga general. Todos los días va a haber acciones hasta lograr la libertad», reveló.
En su intento más audaz para atraer a las fuerzas armadas, Guaidó apareció el martes por la mañana temprano frente a una base de la fuerza aérea de Caracas con docenas de miembros de la Guardia Nacional.
Fue el inicio de un día de protestas violentas que dejaron más de 100 heridos, pero ninguna señal concreta de deserciones en el liderazgo de las fuerzas armadas.
«Sabemos que Maduro no tiene el respaldo ni el respeto de las fuerzas armadas», dijo Guaidó en un mensaje de video publicado en sus cuentas de redes sociales el martes por la noche. «Hemos visto que la protesta produce resultados. Debemos mantener la presión».
El miércoles, el líder opositor reiteró el llamado a salir a las calles. «Buenos días! Hoy continuamos (…) Seguimos con más fuerza que nunca Venezuela», escribió Guaidó en Twitter.
Guaidó cuenta con el apoyo de Estados Unidos y la mayoría de los países occidentales, pero la cúpula de las fuerzas armadas sigue detrás de Maduro, al igual que Rusia, China y Cuba.
Maduro, quien dice que Guaidó es un títere de Estados Unidos que quiere derrocarlo, también llamó a sus partidarios a marchar el miércoles por el 1 de mayo.
Desde un salón del Palacio de Miraflores, el presidente dijo que el país ha estado enfrentando «diversas modalidades de agresión, modalidades de golpe de Estado como nunca antes en la historia».
Anunció que fueron designados tres fiscales especiales para «interrogar a los participantes» del «intento de golpe» y que trabajarán en las acusaciones penales por «delitos contra la Constitución».
«Llamo a la fuerza armada nacional a unirse cada vez más», dijo Maduro rodeado de mandos militares.
Las manifestaciones del martes dejaron 109 heridos en todo el país y 119 detenidos en distintas localidades venezolanas, indicaron el miércoles en Twitter representantes de los grupos no gubernamentales Foro Penal y el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.
La elección del Día Internacional de los Trabajadores cuadra con el intento de Guaidó de conseguir apoyo de sindicatos y trabajadores públicos, que han sido un soporte permanente de Maduro y de su predecesor y mentor, el fallecido presidente Hugo Chávez.
VOANEWS






