WASHINGTON, Distrito de Columbia.- Diferentes actividades alrededor de Estados Unidos acompañarán hoy una nueva conmemoración del Memorial Day (Día de los Caídos), jornada durante la cual se recuerda a quienes perdieron su vida en algún conflicto bélico.

Actos políticos, desfiles y banderas a media asta son acciones características de una fecha en la que muchas personas también realizan visitas a las tumbas de sus familiares, aunque no hayan fallecido en ninguna conflagración.
Varias localidades norteamericanas se disputan el origen de esta tradición, y diversas fuentes coinciden en que la práctica de colocar banderas y flores en las tumbas de soldados es anterior a la Guerra Civil (1861-1865).
Sin embargo, ese acontecimiento histórico es considerado como el momento decisivo para el establecimiento habitual de la conmemoración, que inicialmente estaba dedicada a rendir tributo a quienes durante la disputa secesionista pelearon en las filas de la Unión americana (estados del norte).
Al término de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en la que murieron más de 100 mil estadounidenses, el sentido de la efeméride se amplió para homenajear a todos los fallecidos en las conflagraciones que marcaron la historia de la nación.
Desde el siglo XIX y hasta la década del 70 del siglo pasado la fecha elegida para ello era el 30 de mayo y se conocía con el nombre de Decoration Day (Día de Decoración), en referencia a las decoraciones y flores colocadas en las tumbas de los muertos en combate.
Por decisión del Congreso, a partir de 1971 se adoptó como un día feriado a nivel nacional y se acordó que pasaría a celebrarse el último lunes de mayo, con el propósito de unirlo al fin de semana en tres días de duelo.
El Cementerio de Arlington, una necrópolis militar ubicada muy cerca de esta capital, es centro de las actividades de esta jornada, pues allí existen 400 mil sepulcros, casi todos de miembros de las fuerzas armadas, personas que merecieron la Medalla de Honor y algunos altos funcionarios del Gobierno federal y sus familiares.
Cada año, justo antes del fin de semana del Memorial Day, la Tercera Infantería de los Estados Unidos ubica banderas ante todas las lápidas y nichos de quienes yacen en él.
La víspera, miles de motociclistas realizaron un recorrido en Washington DC en honor a los soldados estadounidenses caídos en guerras, una tradición de 31 años conocida como Rolling Thunder que busca crear conciencia sobre los veteranos y problemas que enfrentan.
Sin embargo, desde finales de 2018 los organizadores dijeron que esta sería su última edición en la capital norteamericana, al citar falta de cooperación por parte de las autoridades y el aumento de los costos de los permisos para desfilar.
El presidente Donald Trump tuiteó ayer que el evento sí debe continuar en los próximos años, pero su creador, Artie Muller, manifestó que deberán darse muchas discusiones y cambios para considerar un regreso a Washington DC.
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