CIUDAD DE MÉXICO, México.- El juez Samuel Ventura aclaró hoy que la liberación de implicados en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en México no es definitiva y la decisión se debió por presentación de pruebas débiles.

El integrante del Poder Judicial estableció que la liberación de los últimos 24 policías vinculados a la desaparición ‘no es definitiva, porque todavía no hay una sentencia, y esta circunstancia es una segunda oportunidad para que el actual fiscal especial, Omar Gómez, depure el proceso’.
Respecto a las críticas por su decisión, el letrado dijo en declaraciones a la prensa que la verdad jurídica no está en función del volumen de los archivos presentados, sino de la sustancia de los medios de prueba y reiteró que se está frente a un caso de insuficiencia probatoria.
Ventura dijo en entrevista en las oficinas del Juzgado Primero de Distrito Penal que una buena parte del caudal probatorio tuvo que ser excluido, debido a que se obtuvo bajo tortura.
El juzgador aclaró que la liberación de los acusados se logró al aplicar el Protocolo de Estambul, ya que ese conjunto de normas internacionales usado para documentar la probable tortura del Estado sobre los inculpados derivó en que mucha de la información obtenida de los acusados se argumentó que había sido declarada bajo esas condiciones.
Al comentar las críticas de Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), quien aludió a la podredumbre del sistema judicial, Ventura comentó que él es un juez real y que respeta las opiniones del funcionario, pues tiene derecho a emitir criterios sobre el caso.
Pero que como juez del caso, afirmó, debe aplicar criterios estrictamente jurídicos, y no piensa entrar en debate con miembros del Poder Ejecutivo federal.
Aclaró que se dictó la libertad de los inculpados en día sábado porque ‘era la fecha de término de 10 días que había dado otra instancia legal para que el fiscal puliera sus expedientes’.
PL






