CALIFORNIA, EEUU.- Un veterano de guerra fue deportado en secreto por el Servicio estadounidense de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras esperaba un posible perdón del gobernador de California, difunden hoy medios norteamericanos.

Varias organizaciones periodísticas citaron la denuncia del abogado Roy Petty, quien dijo que su cliente, José Segovia-Benítez, un veterano de la guerra de Iraq originario de El Salvador, fue enviado de regreso a ese país.
Según manifestó el letrado al diario Phoenix New Times, Segovia-Benítez, estaba recluido temporalmente en el Centro Correccional Florence de Arizona en espera de un posible perdón del gobernador de California, Gavin Newsom.
El abogado dijo que se presentó en la instalación de ICE el miércoles por la mañana para una visita ya planeada con su cliente, y a pesar de que había estado en contacto con los funcionarios migratorios, las autoridades nunca le comunicaron que el hombre de 38 años ya no se encontraba allí.
Una deportación programada de Segovia-Benítez, quien previamente había pasado tiempo en prisión por una variedad de delitos, fue detenida el pasado el 16 de octubre, cuando lo sacaron de un avión en el aeropuerto Sky Harbor de Phoenix y lo enviaron a Florence.
Las autoridades dijeron entonces que lo retendrían allí temporalmente mientras los abogados archivaban documentos del caso y el gobernador de California consideraba otorgarle un indulto al residente de Long Beach, en ese estado occidental.
De acuerdo con el Phoenix New Times, la decisión de ICE de avanzar con la deportación no es ilegal, pero resulta controvertida en un caso que generó debate acerca de si es correcto deportar a un veterano que sufre las consecuencias físicas y mentales del combate, y que podría no estar seguro en su país de origen.
El hombre nació en El Salvador, pero fue traído a Estados Unidos cuando tenía tres años de edad y creció en Long Beach, donde se convirtió en residente permanente y sirvió durante cinco años en el Cuerpo de Infantería de Marina.
Regresó a su hogar desde Iraq en 2004 con una lesión cerebral traumática, tras lo cual, según su abogado, nunca fue tratado adecuadamente por ese daño, ni por un problema de uso de sustancias y un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático derivados de su tiempo de servicio.
Segovia-Benítez cumplió luego tiempo en la cárcel por delitos que incluyeron narcóticos, lesiones a un cónyuge y asalto con un arma mortal, y cuando cumplió su condena fue enviado por dos años a un centro del ICE en California, hasta que un juez ordenó su deportación en octubre de 2018.
El periódico Washington Examiner informó que la organización Repatriate our Patriots envió un paquete de 522 páginas al gobernador Newsom para pedirle que lo perdonara por sus crímenes con el objetivo de mantenerlo en el país.
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